miércoles, 31 de mayo de 2017

Y, si no es con el CRAS, ¿cómo haces esto?

A nadie le gusta andar con explosivos dentro de su propia casa. Mucho menos, utilizar productos explosivos en el interior de un edificio en el que no queramos causar un daño importante. Por ello, realizar una demolición de un bloque de hormigón en el interior de un recinto cerrado y cubierto es un reto que solo puede superarse utilizando cemento demoledor: es una partida que solo el CRAS puede ganar.


El proyecto que presentamos en este artículo consistía en la demolición de un bloque de hormigón dentro de una galería fabricada con el mismo material.


La utilización de explosivos en este entorno es, simplemente, inimaginable. Incluso el uso de pequeñas cantidades de explosivos para realizar pequeñas demoliciones podría provocar peligrosas proyecciones de material y vibraciones que podrían afectar a la estructura del edificio. Tampoco es posible el uso de maquinaria pesada para realizar la demolición del bloque, dadas las dimensiones reducidas de acceso al recinto en el que se había de llevar a cabo la demolición.




En las fotos se aprecia la perforación realizada en el bloque de hormigón, el primer paso en los proyectos de demolición que se llevan a cabo con cemento expansivo. Tras verter el mortero en estas perforaciones, la reacción expansiva de hidratación genera la suficiente presión sobre el hormigón como para producir la rotura del mismo al cabo de pocas horas.



El resultado es un escombro que se puede retirar fácilmente, dando por concluida satisfactoriamente, en pocas horas, una demolición que, a priori, no parecía sencilla de llevar a cabo, y que el uso de CRAS acabó por hacer posible.

lunes, 10 de abril de 2017

Ayer y hoy, sin molestias con el CRAS

Cuando celebramos los veinticinco años de actividad en Kayati SL y echamos la vista atrás, encontramos que nuestro producto, el CRAS, pronto encontró gran acogida en mercados lejanos. Las fotos que ilustran este texto son de cuando Kayati SL tenía la mitad de edad que ahora, pero ya son muestra de varias de las características que nos han hecho llegar hasta aquí. 

Este proyecto se realizó de la mano de una empresa local comprometida con el entorno, y abierta al uso de la mejores alternativas a los métodos de demolición convencionales. 




En este caso, el trabajo que se debía de realizar era la demolición de un bolo, uno de los proyectos en los que el CRAS se utiliza de manera habitual.

Para llevar a cabo la demolición se realizó en primer lugar la perforación, operación fundamental cuando se realizan la demolición con cemento expansivo. La distribución de los diversos agujeros, su diámetro y profundidad, son factores que se establecen en función del tipo de material y de las dimensiones a demoler. La experiencia de Kayati SL en este tipo de trabajos es un valor añadido que la empresa ofrece a sus clientes, que cuentan no solo con el mejor cemento demoledor del mercado, sino también con el apoyo de una empresa que ha participado en centenares de proyectos de demolición en los entornos y condiciones más variados que puedan imaginarse.
Este trabajo se realizó en proximidad de zonas habitadas, un entorno en el que el uso de explosivos está prohibido. El CRAS, al realizar la demolición sin explosiones, ni ruido ni vibraciones, es ideal para llevar a cabo este tipo de proyectos de demolición.

Hace doce años, igual que ahora, el rastro que deja el CRAS es el de clientes satisfechos que siguen con el trabajo a las pocas horas de usar el producto.


Veinticinco años después de nuestro nacimiento seguimos comprometidos con el éxito de nuestros clientes. Este compromiso, junto con nuestro esfuerzo por mejorar cada día, y con la confianza que depositan en nosotros una y otra vez clientes de los cinco continentes, son las mejores tarjetas de presentación del CRAS, el cemento demoledor elaborado por la firma alavesa Kayati SL.